¿Cómo afrontar la pérdida de una extremidad? Consejos para entender el duelo y el camino a la rehabilitación

"Sin barreras" presentó recomendaciones para enfrentar la pérdida de una extremidad, desde el impacto emocional hasta las opciones de rehabilitación. Foto: captura.
En Sin barreras, se abordó un tema que impacta la vida de muchas personas: cómo enfrentar la pérdida de una extremidad. La conversación puso el foco en el proceso emocional, el rol de la familia y las decisiones que acompañan la rehabilitación.
La pérdida de un miembro implica un cambio profundo. No solo afecta el cuerpo, también altera la rutina, el trabajo y la forma de relacionarse con el entorno. Por eso, entender el proceso ayuda a tomar mejores decisiones y buscar apoyo a tiempo.
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EL DUELO NO ES IGUAL PARA TODOS
Cada persona vive este proceso de manera distinta. Factores como la edad, la personalidad y el momento de vida influyen en la forma de afrontarlo. La psicóloga clínica Nancy Velazco Bendezú explicó que el proceso requiere tiempo y paciencia.
“La pérdida de un miembro es importante para la persona. Lo afronta de diferentes formas, cada persona es diferente según su personalidad, según la etapa de su vida y lo afronta de un modo en la que tiene que tener bastante autocompasión consigo mismo y realizar acciones a través del tiempo para que ese proceso sea más sobrellevadero en las etapas que tiene que pasar el duelo”, explicó la especialista.
EMOCIONES CAMBIANTES: DE LA TRISTEZA A LA FRUSTRACIÓN
El impacto emocional aparece desde el inicio. No existe una sola reacción. Las emociones pueden variar con el tiempo.
“Una variedad de emociones, partiendo desde que sienten una tristeza de haber perdido una parte importante de su cuerpo e ir asimilándolo”, comentó. También pueden aparecer cólera, depresión o frustración. “El proceso de duelo es muy cambiante y no es que pasen de una etapa a otra”, sostuvo.
Este escenario muestra la importancia de no minimizar lo que siente la persona. Cada etapa requiere comprensión y acompañamiento.
LA EDAD SÍ INFLUYE EN EL PROCESO
El contexto cambia según la etapa de vida. En la niñez, el soporte familiar cumple un rol clave. En la adolescencia, el entorno cercano y los amigos cobran mayor relevancia. En la adultez, las responsabilidades laborales y familiares suman presión.
La especialista precisó que cada etapa necesita un tipo de apoyo distinto. Esto permite una mejor adaptación y recuperación emocional.
APOYO PSICOLÓGICO DESDE EL INICIO
Buscar ayuda profesional a tiempo marca una diferencia. El acompañamiento no debe esperar hasta después de la amputación.
“Desde el momento que le dan el diagnóstico o le dicen que le van a amputar, es importante”, reflexionó. Incluso, puede empezar antes. “Entonces el acompañamiento desde antes para que vaya preparándose a esa situación precisa de la operación”, recomendó.
Este soporte permite que la persona entienda lo que ocurrirá y afronte el proceso con mayor preparación.
PRÓTESIS Y REHABILITACIÓN: NO HAY UNA SOLA OPCIÓN
No todos los pacientes usan prótesis. La decisión depende de cada caso y de las condiciones de salud.
“No necesariamente porque a veces los pacientes no van a usar siempre una prótesis sino también pueden buscar su grado de dependencia usando sillas de ruedas”, dijo la especialista. El equipo médico evalúa cada situación para definir la mejor alternativa.
El objetivo es lograr independencia y mejorar la calidad de vida.
LA FAMILIA TAMBIÉN NECESITA APOYO
El entorno cercano cumple un rol clave. La familia y los amigos brindan soporte emocional durante todo el proceso.
“La familia es un grupo muy importante para el apoyo de la persona amputada porque es un soporte emocional en todo el proceso”, comentó. Este respaldo ayuda a que la persona se sienta acompañada y con más herramientas para salir adelante.
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