Malanga amazónica: para qué sirve, qué nutrientes aporta y por qué es clave en la alimentación

En "Ashi añane" conocemos qué es la malanga amazónica, cuáles son sus beneficios nutricionales y por qué este tubérculo resulta clave para mejorar la alimentación de las familias. Foto: captura.
La malanga, también conocida como huitina, michuche o papachina, es un alimento tradicional de la Amazonía que hoy despierta mayor interés por su valor nutricional y su aporte a la seguridad alimentaria. Ashi añane abordó la importancia de los cultivos nativos amazónicos y su potencial para mejorar la dieta diaria de las familias.
La conversación puso el foco en una planta que crece en zonas tropicales, se adapta bien al clima amazónico y ofrece beneficios concretos para la salud. La malanga no solo forma parte de la cultura alimentaria de muchas comunidades, también representa una alternativa nutritiva y accesible para el consumo cotidiano.
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UN TUBÉRCULO QUE ALIMENTA Y DA ENERGÍA
La malanga pertenece a la familia Araceae y necesita abundante agua, calor y buena luz para desarrollarse. Se cultiva principalmente por sus tubérculos, ricos en almidón. Este componente aporta energía y resulta fundamental en la alimentación diaria, sobre todo en zonas donde otros cultivos no siempre están disponibles.
En la Amazonía, la malanga se consume hervida, en sopas, en purés o como acompañamiento de otros alimentos. Su sabor suave permite combinarla con carnes, pescados o verduras. Además, resulta fácil de digerir, lo que la convierte en una opción adecuada para niños y adultos mayores.

NUTRIENTES CLAVE PARA UNA DIETA BALANCEADA
Los estudios realizados en el IIAP Huánuco Tingo María muestran que la malanga contiene un alto contenido de potasio y de hierro por cada 100 gramos. Estos nutrientes cumplen funciones importantes en el organismo. El potasio contribuye al buen funcionamiento de los músculos y ayuda al equilibrio de los líquidos corporales. El hierro participa en la formación de la hemoglobina y apoya la prevención de la anemia.
Estos valores nutricionales refuerzan la importancia de la malanga dentro de una dieta variada. Su consumo regular puede complementar otros alimentos y fortalecer la alimentación familiar, sobre todo en contextos rurales.
CONSERVACIÓN DE VARIEDADES AMAZÓNICAS
En el IIAP Huánuco Tingo María se conservan 12 genotipos de Xanthosoma en su banco de germoplasma. Este trabajo permite proteger la diversidad genética de la malanga y estudiar sus características. Los análisis incluyen aspectos como la pigmentación de las hojas, el tamaño de los tubérculos y su composición nutricional.
La conservación de estas variedades asegura que futuras generaciones mantengan acceso a este cultivo. También abre la puerta a mejorar su producción y promover su consumo en más regiones del país.

UN CULTIVO NATIVO CON FUTURO
La investigación que impulsa el IIAP busca poner en valor los cultivos nativos de la Amazonía. El objetivo es claro: fortalecer la seguridad alimentaria y promover alimentos locales con alto valor nutricional. La malanga representa un ejemplo concreto de cómo la ciencia y el conocimiento ancestral pueden complementarse.
Incluir este tubérculo en la mesa diaria no solo diversifica la dieta, también reconoce la riqueza agrícola de la Amazonía y el trabajo de las comunidades que la cultivan desde hace generaciones.

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