Dislexia en niños: señales en el lenguaje que alertan a tiempo y cómo actuar desde casa y el colegio

En “Más conectados” se informa cómo reconocer la dislexia a través del lenguaje y qué pasos seguir ante las primeras señales. Foto: captura.
En Más conectados se abordó un tema clave para muchas familias: cómo identificar la dislexia a tiempo y qué señales en el lenguaje no se deben pasar por alto.
El espacio puso el foco en la detección temprana y en la importancia de actuar antes de que las dificultades afecten el aprendizaje escolar.
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¿QUÉ ES LA DISLEXIA Y CÓMO SE DIFERENCIA DE OTROS TRASTORNOS?
La dislexia es un trastorno del aprendizaje que afecta directamente la lectura. No está relacionada con la inteligencia ni con la falta de esfuerzo. Los niños con dislexia pueden tener un coeficiente intelectual promedio o alto, pero presentan dificultades al momento de decodificar palabras.
“La dislexia es un trastorno del aprendizaje que afecta netamente a la lectura”, explicó la especialista Lisseth Acuña, directora del Centro de Terapias y Aprendizaje Akasha.
Es importante no confundirla con otros trastornos. Por ejemplo, la disgrafía afecta la escritura y la discalculia se relaciona con los números. Un niño puede presentar uno o varios de estos diagnósticos al mismo tiempo.
SEÑALES CLAVE EN EL LENGUAJE SEGÚN LA EDAD
Las alertas pueden aparecer antes de que el niño aprenda a leer. Desde los 4 o 5 años, se recomienda observar cómo se expresa.
Si un niño cambia sonidos al hablar, puede ser una señal de alerta. Por ejemplo, decir “dato” en lugar de “pato” o “latón” en vez de “ratón”. Esto no confirma dislexia, pero sí indica que se necesita evaluación.
A partir de los 7 años, cuando el proceso de lectura ya está adquirido, las señales son más claras. Un niño con dislexia puede invertir letras o palabras completas.
“En vez de leer por ejemplo Roma, leen amor”, detalló la especialista.
También puede confundir letras similares como la “p” y la “b”, o presentar dificultad constante para leer con fluidez.
DETECCIÓN TEMPRANA: POR QUÉ ES CLAVE
El diagnóstico oportuno marca la diferencia. Si existe antecedente familiar, la evaluación puede iniciarse incluso desde los 3 o 4 años. De lo contrario, se recomienda observar con mayor atención desde segundo grado de primaria.
“Es importante detectarlo entre los 7 años que los niños ya tienen la adquisición de la lectura”, indicó Acuña.
Antes de confirmar dislexia, los especialistas suelen descartar causas neurológicas o médicas. Luego, se aplican pruebas estandarizadas que permiten determinar el diagnóstico.
¿QUÉ HACER SI HAY SOSPECHAS?
El primer paso puede darse en casa o en el colegio. Padres y docentes suelen notar las primeras dificultades. Luego, el niño debe ser derivado a un especialista en aprendizaje o a un terapeuta de lenguaje.
El trabajo no es individual. Requiere coordinación entre familia, colegio y centro terapéutico.
“Casa, colegio y centro, los tres tienen que estar conectados”, afirmó la especialista.
El colegio cumple un rol clave. Debe aplicar adaptaciones curriculares y hacer seguimiento constante del progreso del estudiante.
¿LA DISLEXIA TIENE SOLUCIÓN?
La dislexia no desaparece, pero se puede manejar con terapia. El objetivo es que el niño desarrolle estrategias para leer mejor y avanzar en su aprendizaje.
“La terapia lo que trata es que tú aprendas a leer correctamente sabiendo que ya tienes una dificultad que es la dislexia”, explicó Acuña.
Con acompañamiento adecuado, los avances pueden ser significativos. La clave está en no minimizar las señales y buscar ayuda a tiempo.
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