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Baila para sentirte mejor: cómo la salsa puede mejorar tu ánimo, memoria y seguridad

En "Presencia cultural" se presenta la salsa como una herramienta práctica para reducir el estrés, fortalecer la confianza y activar la mente. Foto: captura.

En "Presencia cultural" se presenta la salsa como una herramienta práctica para reducir el estrés, fortalecer la confianza y activar la mente. Foto: captura.
16:00 horas - Martes, 28 Abril 2026

En Presencia cultural, el baile se puso en el centro de la conversación como una herramienta para el bienestar físico y emocional. La salsa, más allá de ser un ritmo festivo, aparece como una práctica que activa la mente, mejora la coordinación y fortalece la seguridad personal.

Durante el programa, se abordó cómo aprender a bailar no solo implica memorizar pasos. También exige concentración, atención al ritmo y conexión con el cuerpo. Incluso con pocas clases, es posible notar cambios en el estado de ánimo y en la forma de relacionarse con otros.

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BENEFICIOS QUE VAN MÁS ALLÁ DEL BAILE

La práctica constante de la salsa activa la memoria y exige coordinación. Cada paso requiere atención y conexión con la música. Esto genera un estímulo mental que ayuda a mantener la mente despierta.

Además, el impacto emocional es claro. El baile despierta sensaciones de alegría y bienestar. “El baile de la salsa, desde la perspectiva de salsero por excelencia, de mí, es la medicina del alma”, explica el profesor de salsa Mauricio Triana.

También añade: “El baile produce eso”. Para él, se trata de una experiencia que no se consume, sino que se vive. “Ir a la calidad de vida de las personas, ir a ese punto que las personas necesitan como una medicina que no se toma, que se vive”, comentó.

APRENDER A TU PROPIO RITMO

Uno de los puntos clave es que cualquier persona puede aprender. No importa si se tiene experiencia previa o facilidad para el ritmo. Cada alumno avanza según su propio proceso.

El trabajo en clase se adapta a cada nivel. Primero se evalúa la conexión con la música. “El baile depende del oído. El oído interno es el que precisa todas esas funciones y pone al cuerpo en movimiento”, explica Triana.

También resalta que no existen límites fijos. “No hay que subestimar al ser humano, a las infinitas posibilidades del ser humano. No hay que subestimarlo”.

UN ESPACIO PARA CONECTAR Y LIBERARSE

Las clases no solo enseñan técnica. También crean comunidad. Muchas personas llegan por distintas razones: relajarse, superar momentos difíciles o simplemente socializar.

El espacio fomenta el respeto y la conexión genuina. “Si conoces a alguien y entablas conversación y llegas a ser parte de la vida de esta persona, es por consentimiento de ambos”, señala.

Incluso, hay historias que van más allá del baile. El propio profesor comenta que ha sido padrino de varias parejas que se conocieron en este entorno.

BAILAR EN PAREJA: CONFIANZA Y COMUNICACIÓN

La salsa en pareja exige coordinación y conexión. No se trata solo de ejecutar pasos, sino de compartir energía con el otro.

Compartir energía”, resume Triana. En este estilo, uno propone y el otro responde. Esa dinámica fortalece la comunicación no verbal y la confianza.

También influye en la seguridad personal. Muchas personas pierden el miedo a exponerse en público. El baile ayuda a soltarse y a expresarse sin temor.

No se necesita experiencia ni condición física especial para empezar. El ritmo se puede desarrollar con práctica y motivación. “Ese beat rítmico está dormido. Se despierta con las ganas de aprender”, afirma el profesor.

Bailar puede convertirse en una herramienta útil para mejorar la calidad de vida. No solo aporta movimiento, también conecta con las emociones y fortalece la mente.

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