¿Por qué no cumplimos lo que prometemos? Consejos para crear hábitos en casa y en el trabajo

Aprende cómo crear hábitos reales y qué errores cometen padres y líderes al intentar cambiar conductas. Foto: captura.
En Más conectados se abordó un tema que impacta en la vida diaria: la creación de hábitos y las razones por las que muchas veces decimos que haremos algo, pero no lo hacemos. Desde la crianza de los hijos hasta el clima laboral en una empresa, el comportamiento humano tiene reglas que pueden entenderse y aplicarse a favor de todos.
Durante la conversación se explicó que un comportamiento es una acción concreta que una persona realiza en su día a día. El problema aparece cuando una actividad compite con otra que resulta más atractiva.
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“Un comportamiento es una acción específica que una persona realiza en su día a día”, explicó Carlos Hoyos, psicólogo, fundador y CEO de Behavioral Pills.
¿CÓMO LOGRAR QUE LOS NIÑOS CUMPLAN SUS RUTINAS?
Un ejemplo claro ocurre en casa. Un niño que juega disfruta esa actividad. Si se le pide que deje de hacerlo para cepillarse los dientes, es probable que se resista. No se trata de desobediencia. Se trata de motivación.
“Porque el comportamiento 1, jugar, es mucho más agradable, mucho más placentero que el comportamiento 2”, sostuvo Hoyos.
La clave está en conectar una acción con la siguiente sin interrupciones. Si el menor termina de comer, debe pasar directo al baño para lavarse los dientes. Si empieza a jugar, la rutina se rompe.
Aquí el rol de los padres es fundamental. No basta con dar la orden. Se requiere acompañamiento y supervisión. Los niños aún desarrollan su capacidad de autocontrol. No siempre pueden organizar solos sus prioridades.
La disciplina no depende solo de ellos. Depende del entorno que los adultos diseñan.
EL TRABAJO TAMBIÉN FUNCIONA COMO UN JUEGO
El mismo principio aplica en las oficinas. En el programa se planteó una idea clara: el trabajo funciona como un juego con reglas, metas y recompensas.
“El juego consiste en lo siguiente. Si yo voy al trabajo, las reglas son las siguientes. Tú logras este resultado, este resultado al final del año y yo te doy un bono, te pago tu sueldo”, explicó el especialista.
Cada persona busca el mayor beneficio posible dentro de esas reglas. Si el sistema premia solo al primero, el entorno se vuelve competitivo y puede generar conflictos.
“Si el premio es sólo para el primer puesto el ganador, el que logró máximas ventas, no te sorprendas de que si tienes 20 vendedores y uno nomás gana, los otros 19 van a hacer lo que puedan para tirarse palos entre ellos”, reflexionó.
Por eso, el clima laboral depende en gran parte del diseño que propone el líder. Si las reglas fomentan la colaboración, el equipo coopera. Si fomentan rivalidad extrema, aparece el sabotaje.
ENTENDER ANTES DE CORREGIR
Muchos conflictos nacen de la intuición. Se juzga rápido sin analizar la causa real del comportamiento. El enfoque presentado en Más conectados propone detenerse y evaluar tres factores: capacidad, oportunidad y motivación.
Un trabajador puede no usar inteligencia artificial por miedo a perder su puesto. No es falta de capacidad. Es falta de incentivo.
Cuando se identifican las razones correctas, la solución resulta más efectiva.
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