Cuidado con los alimentos en verano: así puedes conservarlos mejor y evitar riesgos en casa

En "Más conectados" se compartieron recomendaciones claras para conservar mejor los alimentos durante el verano y evitar riesgos para la salud en casa. Foto: captura.
Durante el verano, el cuidado de los alimentos se vuelve clave para proteger la salud de toda la familia y evitar desperdicios. En Más conectados se compartieron recomendaciones prácticas pensadas para la rutina diaria de los hogares, especialmente en una temporada marcada por el calor, las prisas y los cambios en los horarios por las vacaciones.
El espacio puso sobre la mesa dudas comunes sobre cómo guardar frutas, verduras, huevos y proteínas, y qué errores se repiten con frecuencia en casa. La conversación se centró en brindar información clara y aplicable, con énfasis en el uso correcto del refrigerador y el congelador.
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¿CÓMO GUARDAR LAS VERDURAS PARA QUE DUREN MÁS?
Uno de los puntos más importantes fue el cuidado de las verduras de hoja, como la lechuga o la espinaca, muy presentes en la mesa diaria. Sobre este tema se explicó que los alimentos respiran, y por eso liberan líquidos incluso después de guardados. Si no se controla la humedad, se marchitan rápido.
La recomendación fue lavar bien las hojas, secarlas por completo y guardarlas en un recipiente con papel toalla. El papel debe colocarse abajo y arriba de las hojas y cambiarse cada pocos días, ya que absorbe la humedad que se libera con el tiempo. Este simple paso ayuda a que se mantengan crujientes y en buen estado por más días.
También se recordó que el frío excesivo puede dañarlas, por lo que conviene ubicarlas en zonas adecuadas del refrigerador.

¿QUÉ ALIMENTOS NO VAN AL REFRI Y CUÁLES SÍ?
No todos los productos se conservan mejor con frío. La papa, por ejemplo, no se recomienda para el refrigerador, ya que la humedad favorece la aparición de brotes. “Esos brotes pueden tener sustancias tóxicas y no muy buenas para la salud”, advirtió la especialista invitada, Milagros Agurto, nutricionista y coach.
El tomate ofrece dos opciones. Si está maduro, puede ir al refrigerador para retrasar su deterioro y durar hasta diez días. Si está verde, conviene dejarlo a temperatura ambiente para que complete su maduración. El limón, en cambio, puede durar bastante tiempo en la refri si se guarda en envases adecuados que regulen la humedad.

HUEVOS: UN ALIMENTO QUE GENERA MUCHAS DUDAS
Uno de los momentos más comentados fue el manejo de los huevos. La recomendación fue clara: no lavarlos antes de guardarlos. Al hacerlo, se elimina una capa natural que los protege de gérmenes y acelera su deterioro.
Se explicó que pueden guardarse en el refrigerador, pero no en la puerta, ya que los cambios constantes de temperatura afectan su conservación. Lo ideal es colocarlos en una zona baja y estable. Al momento de usarlos, recién deben lavarse. Además, se aconsejó cascarlos siempre en un recipiente aparte para evitar contaminar otras preparaciones.

PROTEÍNAS: COMPRA INTELIGENTE Y CONGELADO SEGURO
En el caso de carnes, pollo y pescado, se destacó la importancia de no romper la cadena de frío. Un consejo práctico fue dejar la compra de estos productos para el final del recorrido en el mercado o supermercado. Al llegar a casa, no deben lavarse, sino porcionarse, embolsarse y rotularse con fecha y tipo de corte.
“Si la vas a meter a la conservación, que es la puerta grande de la refri, te pueden durar hasta 2 días, 48 horas”, informó la especialista. Para periodos más largos, el congelado es una opción válida, siempre que se haga de forma ordenada y con temperaturas adecuadas.
Incluso se mencionó el uso de selladoras al vacío, una alternativa cada vez más accesible para el hogar, que ayuda a mantener mejor la textura y calidad de las proteínas.
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