Ser mamá y trabajar: consejos para lograr el equilibrio sin culpa ni presión

En "Más conectados" se compartieron consejos para ser mamá y trabajar al mismo tiempo, con recomendaciones útiles para organizar rutinas y evitar la culpa. Foto: captura.
En Más conectados, se abordó un tema que genera debate en muchas familias: la maternidad y el desarrollo profesional. ¿Es necesario elegir entre ambos caminos? La conversación dejó un mensaje claro: sí es posible encontrar un balance, siempre que exista organización, prioridades claras y una red de apoyo.
La idea de que una mujer debe optar entre ser madre o crecer laboralmente pierde fuerza frente a nuevas experiencias. Hoy, muchas mujeres construyen ambos roles según sus propios tiempos y decisiones.
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ORGANIZACIÓN Y PRIORIDADES: EL PRIMER PASO
Tener una estructura clara marca la diferencia. Planificar horarios, definir apoyos y anticipar escenarios permite reducir el estrés. La psicóloga clínica y psicoterapeuta Rocío Marthans explicó que no existe una única forma de hacerlo, pero sí una base clave: el orden.
“En principio, la organización lo es todo”, señaló.
Además, destacó que la decisión de ser madre no implica renunciar al desarrollo profesional. Cada mujer puede elegir su ritmo. Algunas hacen pausas laborales, otras continúan activas. Ambas opciones son válidas.
EL TIEMPO DE CALIDAD TAMBIÉN CUENTA
Estar presente no significa estar todo el día. El vínculo con los hijos se fortalece con atención real y momentos significativos. La especialista recordó que el apego seguro no depende solo de la cantidad de horas, sino de la conexión emocional.
“Cuando llega necesita abocarse y atender a su hijo sin que él crea que te vas a volver a ir”, explicó la psicóloga.
Este enfoque permite que muchas madres trabajen sin culpa. Lo importante es la calidad del vínculo.
LA CULPA MATERNA: CÓMO MANEJARLA
La culpa aparece con frecuencia, sobre todo cuando las madres sienten que no cumplen con todo. Sin embargo, el mensaje es claro: no existe la perfección.
Las decisiones como dejar de trabajar por un tiempo o priorizar la crianza también tienen valor. Marthans resaltó que el trabajo en casa es constante y demandante. Además, cumple un rol clave en el desarrollo emocional de los hijos.
LOS HIJOS TAMBIÉN APRENDEN DEL EJEMPLO
Los niños no solo observan, también replican conductas. Ver a sus padres trabajar, organizarse y enfrentar retos fortalece su aprendizaje.
Incluso, integrar a los hijos en la vida laboral puede generar orgullo y motivación. La actriz Daniela Camaiora compartió su experiencia al mostrar su trabajo a sus hijas, quienes se sienten parte de su proceso.
TECNOLOGÍA Y COMUNICACIÓN: ALIADOS CLAVE
Las herramientas digitales pueden ayudar a mantener el vínculo durante el día. Una llamada o un mensaje refuerza la cercanía emocional.
Además, la comunicación en casa debe ser natural. No se trata de interrogar, sino de compartir experiencias. Esto fortalece la confianza.
REDES DE APOYO Y TRABAJO EN EQUIPO
La crianza no tiene que ser solitaria. Conversar con otras madres, compartir experiencias y apoyarse en la familia facilita el proceso. La idea de “criar en tribu” sigue vigente, incluso en contextos modernos.
También es importante establecer acuerdos en pareja. Distribuir responsabilidades permite un equilibrio más saludable.
EL INSTINTO TAMBIÉN GUÍA
No todo depende de reglas externas. La intuición cumple un rol importante en la crianza. Cada madre construye una relación única con sus hijos.
Esa conexión permite tomar decisiones con mayor seguridad.
SER MADRE TAMBIÉN SUMA EN EL TRABAJO
La maternidad desarrolla habilidades valiosas: organización, empatía, resolución de problemas y capacidad de adaptación. Estas competencias son cada vez más valoradas en el entorno laboral.
Lejos de ser un obstáculo, puede convertirse en una fortaleza.
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